jueves, 5 de enero de 2023

  NOCHE DE REYES Y SOTAS


Según la tradición, esta noche se produce un hecho extraordinario en millones de “hogares” del mundo. Esta noche vienen los reyes magos de oriente cargados de regalos.

Son las 19.13 del día 5 de enero. Acabo de llegar a casa. Entro en mi habitación en busca de las zapatillas y una ropa cómoda. Hoy ya no saldré de nuevo a la calle.

Mi cama revuelta de la noche anterior, sin hacer. Miro el termómetro del salón y marca 15 grados centígrados. Hoy me regalaré unas dos o tres horas de calefacción. Espero que la temperatura suba a 19 grados. Después apagaré para no gastar lo que no puedo pagar.

En la cocina, el frigorífico medio vacío, como ya es costumbre. Menos mal que hay fruta y nueces. Será mi cena, como la de muchos días.

Enciendo el ordenador, capturo una wifi del vecindario y me dispongo a escribir este PODCAST para vosotros, con la esperanza de que lo podáis oír y lo podáis compartir con vuestros amigos y amigas.

Tengo el Word pirata y de vez en cuando se me cuelga y tengo que empezar de nuevo. Ahora la pantalla está en blanco, cierro los ojos y espero tener alguna idea que aportar. Hoy no se me ocurre nada. Tecleo la letra h y lleno la pantalla de haches, la borro y vuelta a empezar.

 Pienso en los reyes y soy republicano. Enseguida pienso en las sotas o en los caballos. Si toda esa gran mentira de los reyes magos fuera cierta, entonces para un día como el de hoy, pediría unas horas de compañía y conversación, un abrazo, una caricia, un beso. Pediría, que el amor regresara a mi desierto espacio vital, que la soledad se desvaneciese por unos instantes.

El vecino de arriba ha regresado a casa, los gritos de sus hijos y el ladrido insistente de su perro, llaman mi atención. Dejo de escribir haches y comienzo a escribir este deshilvanado relato. Subo la música para esquivar los ladridos del perro pero nada de nada. Me pongo los cascos, entonces Klaus Schulze arrulla mis oídos. Muy lejano sigo oyendo al perro y a los niños correteando por el piso.

Entonces cambio radicalmente de opinión. Pido a la sota de oros que esta noche tan especial, me dejen una botella de Champagne, unos turrones y un látigo. Nada de compañía. El champagne para emborracharme, el turrón para endulzar un poco mi sosa vida y el látigo para domar a las fieras de arriba. Me viene a la mente un personaje mítico. Herodes

También puedes escucharlo en:   https://youtu.be/nbmoyhw_BgQ

 DISPARO DIRECTO AL CORAZÓN

Después de nuestra infranqueable ruptura, aquélla noche gélida, en el parking del Carrefour, justo la noche antes de que los niños de san Ildefonso cantasen la lotería de navidad, mi alma quedo desolada.

Los días y los meses posteriores la busque por todos los lugares que frecuentábamos, por todos los sitios que juntos recorrimos agarrados de la mano.

No pude asumir que me dejase con aquéllas hirientes palabras al tiempo que me devolvía las llaves de mí casa: ya no siento nada por ti.

Se me congeló la sangre. No pude articular palabra. No podía ser cierto que, en cuestión de minutos, los sentimientos se pudieran esfumar de tal manera.

Me asaltaron entonces mil dudas, quizás nunca me había amado y aquellos 16 años de intensa relación fueran una gran mentira.

Después de meses de búsqueda, la encontré por casualidad en aquella primavera soleada, cuando ya había desechado toda probabilidad de encontrarla. Solo deseaba verla una vez más, antes de desaparecer para siempre. Frecuentaba el parque central. Pude observarla durante días. Cada día, ocupaba el banco de la derecha de la fuente. Sacaba su libro y se entregaba a la lectura, ajena a todo.

Pude desde mi escondite, tener un blanco perfecto.

 Disparé directo al corazón. Pude congelar su rostro en el negativo de mi vieja cámara fotográfica. Aquél disparo congeló el tiempo y la hice mía para la eternidad.

También puedes escucharlo en:   https://youtu.be/Ewhz4WLcfuo

 

 EL EXTRATERRESTRE

Hola a todos mis amigos y seguidores en la tierra.

Ahora mismo en el planeta tierra, que tanto amo, ya estaréis a punto de entrar en el 2023.

Desde el planeta en que me encuentro, hace horas que hemos abordado el 2023 y podéis creerme, todo sigue igual.

En estos momentos, estaréis preparando las copiosas cenas familiares. Acordaos de las personas que no tienen nada que llevarse a la boca, que las hay por millones y, si cabe salid a las calles de vuestras ciudades y llevaos a vuestras casas a alguien que se encuentre solo en la indigencia, e invitarlo a cenar con vosotros.

Acordaos también de los extraterrestres qué como yo, estamos solos en el espacio tratando de haceros agradable la última noche del año 2022 con estas palabras, aunque sea a través teléfono satélite de la nave.

 En un par de horas descorcharéis las botellas de cava como si nada estuviera pasando, como si todo fuera paz, amor, alegría, intentando despedir a este 2022 como creéis que se merece, a pesar del año tan duro que habéis vivido y que estáis viviendo en el mundo.

Tras las campanadas y las uvas, os llenaréis de júbilo, gozo y alegría queriendo abrazar el 2023 como un año lleno de prosperidad. Hacedlo, si, pero siendo conscientes de que nada cambiará, que lo que os viene será más duro de lo que habéis vivido. Gozad, pero sabiendo que mañana, será ya tiempo pasado, se necesitará más de vuestra generosidad, de vuestra solidaridad, de vuestra capacidad de aguante.

Desde la más absoluta soledad del espacio, miro a la tierra y añoro mi existencia en ella, añoro su belleza, su frondosidad, sus criaturas salvajes, sus playas y montañas. Añoro a mis amigos, a mi familia, a las personas que amo, pero no puedo alcanzarlas sino es en el recuerdo.

Terminaré mi existencia en este árido planeta donde todo fue arrasado y solo queda desolación y angustia. Terminaré mis días pensando en la gran responsabilidad que os queda si queréis que el planeta tierra se mantenga como lo conocéis.

Os quiero mandar un mensaje antes que el 2023 asome a vuestras ventanas.

Que cada cual sea consciente de la tarea de conservación del medio que le queda por delante, que es mucha, y entienda que el planeta tierra necesita de la colaboración directa y decidida de todos vosotros, de lo contrario tendréis pocas ocasiones más de celebrar días como el de hoy.

Tener un año 2023 mejor y más solidario que el 2022.

También podrás escucharlo en:  https://youtu.be/57D0mYA19A8